Un cristal como la amatista, una piedra como la turquesa o una resina como el ámbar, entre otros, son elementos de la naturaleza que, gracias a su capacidad de acumular e irradiar energía, pueden ayudarnos en el desarrollo personal a niveles físico, mental y espiritual.
Hacernos de un cristal, con la intención de que sea un compañero en el camino de la vida es una decisión personal. Si la has tomado, te recomendamos elegir tu cristal con una mente ligera e intuitiva, dejándote también “ser elegido” por la piedra. No lo pienses, guíate por la atracción y permite el amor a primera vista.
Cuando tengas un cristal nuevo, ya sea que lo hayas adquirido, encontrado o te lo hayan regalado, te recomendamos limpiarlo energéticamente con alguno de los siguientes métodos:
• Llévate al cristal al mar y lávalo con el agua de las olas. Posteriormente déjalo al sol a que se cargue de energía.
• Si no puedes ir a la playa sumerge el cristal en agua salada por 24 horas. Después enjuágalo con agua fresca y deja que se cargue al sol.
• Frota el cristal con tus hierbas favoritas, por ejemplo: salvia, cedro, incienso, etc. Este método ha sido usado desde tiempos ancestrales por pueblos tribales del mundo.
• Si tienes una vasija de cristal grande, coloca tu piedra al interior y déjala allí por 24 horas. Si es de las vasijas que suenan, limpia el cristal con la vibración del sonido.
• Limpia tu cristal en cualquier agua en movimiento como un río, manantial o lago. Después cárgalo al sol.
• Sumerge el cristal en flores como pétalos de rosa, floración de naranjo o jazmín durante 24 horas. La pureza y energía de las flores limpia la piedra y la impregna con su esencia.
• Sumerge el cristal en arroz integral por 24 horas. El arroz equilibra y concentra la energía eliminando la negatividad.
• La energía mental y la visualización ayudan a limpiar cristales. Visualiza una luz blanca o dorada rodeando tu piedra con la intención clara de que se libere de toda negatividad y se convierta en un instrumento para lograr los propósitos que tú necesites: salud, armonía, claridad mental, guía, protección, etc. Concéntrate en esto firmemente con una mente meditativa.
 |