Flora Maria
El ámbar original PDF Imprimir E-mail

¿Cómo indentificar el ámbar original?

Ante la compra de cualquier artículo de ámbar sin certificado, hay que comprobar si no se trata de una falsificación.

Actualmente son conocidos unos cuantos tipos de falsificaciones que en muchos casos se venden como ámbar del Báltico: es el ópalo, vidrio, resinas fenólicas, celuloide, caseína, plástico moderno. ??Para distinguir el ámbar verdadero de la falsificación, sugerimos la aplicación de algunas pruebas. No todas las pruebas sirven para comprobar un artículo. Por ejemplo, nunca sugeriríamos comprobar un collar de ámbar en agua salada o calentándolo; ya que está realizado no tan sólo con ámbar, por ahí pasa un cordel, está también montado un mecanismo de cierre, por lo tanto la aplicación de esta prueba podría estropearlos.
 

Empecemos por una prueba - más inocente - en base a rayos infrarrojos. Es el método científico más efectivo para identificar las resinas fosílicas: IR-espectroscopía
 
. Ambar original

 

El segmento de IR-espectro característico del ámbar, se llama - el hombro del ámbar báltico -. En otras palabras, al poner el ámbar debajo de una lámpara de infrarrojos, su superficie brilla con una luz de color amarillo, azulado o verdoso, mientras que una falsificación no produce ninguna luz. ??Otro tipo de pruebas son pruebas de olor. Son más efectivas porque el ámbar natural tiene un olor específico que es difícil de obtener en falsificaciones. Calentando el verdadero ámbar báltico, se nota un aroma específico suave a resina de pino. Los aromas que difunden las falsificaciones, son las siguientes: el copalo - de resina - dulce -, los demás esparcen el olor de plástico quemado. ??- Prueba de frotamiento. Frotando el ámbar entre las manos, hay que calentarlo hasta un punto que empiece a notarse el aroma de la resina de pino. Pero para que frotando se llegue hasta el grado requerido, se necesitan las manos fuertes. Si es el ámbar pulido o un artículo de ámbar, será más difícil de lograrlo. ??- Prueba de agujas calientes. Hay que pinchar con una aguja caliente el ámbar en un sitio imperceptible (en un agujerito perforado de una cuenta, etc.). Si se nota el olor fuertemente expresado de la resina de pino, esto es el ámbar verdadero. Hay una deficiencia: se queda una pequeña huella de calentamiento y esto es irreparable. ??- Prueba de fragilidad. Pinchando con una aguja, se notarán unas grietas. Pinchando el plástico, la aguja irá atravesando sin que aparezcan las grietas. ??El ámbar puede ser comprobado en agua salada. El peso comparativo del ámbar (1.04-1.1) (igual que del copalo y poliestireno) es algo menos que del agua salada (1.15). Por lo tanto sólo estos materiales flotarán en agua salada y los demás se hundirán. ??En una cantidad de 300 ml hay que echar 7-8 cucharitas llenas de sal y mezclar. Durante unos minutos ir disolviendo la sal y mezclando el agua. Después de efectuar la prueba, hay que pasar la muestra por el agua limpia. Las deficiencias son las siguientes: esta prueba no sirve para el poliestireno ni para el copalo; tampoco es buena para los adornos (el metal, el cordel y la cerradura hacen que el ámbar se hunda). Para asegurarse que la muestra aunque flote es ámbar, hay que hacer la prueba de la aguja caliente.
 
- El ámbar artificial se prepara triturando finamente un kilo de goma?copal y dos gramos de amarillo de cromo, humedeciéndolo con 50 gramos de aceite de almendras o de linaza. Se calienta la pasta en un recipiente de cobre durante una hora y sin dejarla enfriar se moldea a presión.
?El ámbar natural no se altera ni se le toca con alcohol o éter, y es?mas duro que sus imitaciones, que se pueden rayar con la uña y aquel no.
?En cualquier caso, el mejor método para evitar engaños en la adquisición tanto del ámbar como de sus artículos, consiste en adquirirlos en tiendas y empresas fiables que venden sus productos debidamente certificados.
 
 
COMO CUIDAR EL ÁMBAR ??El ámbar y sus artículos son inflamables, sensibles al calor y a la influencia de los preparados químicos. Por eso hay que seguir unas normas elementales para cuidarlos debidamente. No es recomendable sumergir los artículos de ámbar en el agua, ni guardarlos cerca de focos de calor (cocina, plancha, bombilla eléctrica, etc.). Como cualquier producto bajo la influencia continua de los rayos directos del sol, el ámbar puede perder su color y por eso se recomienda guardarlos alejados de la luz solar. Con el transcurso del tiempo y debido al contacto directo con el cuerpo, el ámbar pierde su brillo, se empolva. Para recuperar el brillo natural, basta con frotar el ámbar con una tela de lana, gamuza o terciopelo.
 
Fuente: Biblioteca de la Joyería


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