Flora Maria
Aves por la libertad, un motivo... PDF Imprimir E-mail
Había una vez, hace cientos de años, un ave que voló hasta alcanzar las estrellas. Recorrió el mundo con su vuelo absorbiendo la luz del aire más puro que encontró. Así, danzó en él sin descanso hasta  alcanzar la eternidad, petrificándose para siempre en una bella joya de lustre plateado...

A lo largo del tiempo, el hombre le ha adjudicado a las aves el poder de la libertad y el desprendimiento. Alguna vez en la vida, cada individuo ha deseado tener alas que le permitan volar, tan lejos como le sea posible.

Aves de libertadQué podría igualar esa delicada y sanadora sensación de sentir el aire sobre nuestra piel, qué felicidad más grande que la libertad.

En la antigüedad, las joyas no sólo eran objetos ornamentales, sino que estaban cargados de simbología, poder, historia y motivo, lo que modificaba por completo el sentido de portarlas. Existía una razón mayor y de valía, y eso es lo que reclamo en ésta ocasión.

A través de mi vida he aprendido a dar valor a las cosas mucho más allá del objeto en sí mismo. Creo que la belleza de las joyas está por encima de su fina estética cuando nos hacen sentir.

En cuanto a joyas encontré lo que buscaba en la joyería artesanal de las mujeres joyeras. Ellas llevaron más lejos su arte, enfocándose en el diseño de joyas que nos diera un motivo más para querer usarlas. Fue ahí cuando revivieron algunas de las aves más bellas de nuestro país y del mundo.

El pavo real, el ave ornamental por excelencia; el ave paraíso, haciendo honor a su nombre; el colibrí, bello y delicado en su veloz vuelo; el faisán con su elegancia, el perico con su gracia... ¡Encuéntrales el motivo, que sin duda lo tienen! ¡Dales la razón! No sólo de usar se trata, sino de sentir la libertad...
 

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy